#4. Bienvenidos al CUAC
Bienvenidos al CUAC
Cada septiembre pasa lo mismo: el aula del CUAC se llena de caras nuevas, los veteranos intentan aprenderse todos los nombres y, para cuando lo consiguen, ya ha llegado otra tanda.
Y es que en el club te vas a presentar muchas veces. En la primera reunión, claro. Luego en la merienda, porque siempre aparece alguien nuevo atraído por el olor a canela. Luego en el Ada Byron, donde acabarás diciendo tu nombre como un contestador automático. Y a la vuelta del verano, cuando alguien te mire con cara de «yo a ti te conozco de algo...».
Este año hemos decidido automatizarlo. En la puerta habrá un bot conectado a un sensor que da la bienvenida a quien entra. Es un aparato humilde: no distingue caras ni nombres, solo lee el número de socio/a del carné. Tampoco tiene memoria. Cada vez que se enciende atiende a una persona, la saluda y se vuelve a apagar sin acordarse de nadie.
Lo que sí hace bien es saludar: siempre con la misma frase, sin cambiar ni una coma. Si en lugar de esa frase dijera "¡Hola!" o se comiera un espacio, ya no sería nuestro bot.
Te toca programarlo.
Entrada
Una única línea con un entero: el número de socio/a de la persona que llega.
Salida
Una única línea con el texto
Bienvenido/a al CUAC, socio/a <número>
donde <número> es el número de socio/a leído.
Ejemplos
42
Bienvenido/a al CUAC, socio/a 42
7
Bienvenido/a al CUAC, socio/a 7
2026
Bienvenido/a al CUAC, socio/a 2026